Auto de Prisión Preventiva para José S. Lienqueo Catalán por homicidio simple.

Lomas de Zamora, 5 de enero de 2007

Y VISTA:

Para resolver en esta causa nº 728828 del registro de este Juzgado de Garantías Nº 6 Departamental, respecto de lo solicitado por la Fiscalía,

Y CONSIDERANDO:

I – Que a fin de evaluar la acreditación del extremo previsto en la normativa del artículo 157 inciso 1º del rito, cabe señalar que en la observancia del principio de congruencia que comprende la garantía de defensa en juicio, ha de tenerse en cuenta a tal efecto el hecho intimado en oportunidad de recepcionársele al imputado la declaración del artículo 308 del citado cuerpo legal.

Sentado ello y considerando entonces la plataforma fáctica descripta en el acta de fojas 316/317vta., tengo por cierto -conforme mi sincera convicción- que: el día 3 de diciembre de 2006, siendo aproximadamente las 3.00 horas, José Lienqueo Catalán, mientras se hallaba cumpliendo funciones de portero de la discoteca La Casona sita en la calle 25 de Mayo nº 79 de la localidad y Partido de Lanús, en circunstancias en que Martín Leandro Castellucci se encontraba ingresando a la misma, le aplicó golpes de puño al nombrado en la cabeza con la evidente finalidad de darle muerte, causándole lesiones que resultaron causa directa y determinante de su deceso.

Así resulta, la reconstrucción histórica enunciada, de las siguientes piezas: declaración testimonial de Luis Mariano Guttman de fs. 1/vta; de Maximiliano Matías Sánchez de fs. 4/vta.; copia de documentación de fs. 5/6; informes de fs. 10/vta. y 15; acta de fs. 14; declaración testimonial de Guillermo Guzmán de fs. 16/vta.; de Hugo Alejandro Gómez de fs. 18/vta.; informes médicos de fs. 19, 32/vta. y 94; declaración testimonial de Susana Beatriz Schechter de fs. 20/vta.; de Hugo Luis Wanusse de fs. 24/25 y 134/136vta.; de Adrián Roberto Ríos de fs. 28/29vta.; de Pablo Daniel Mansilla de fs. 30/vta.; acta de fs. 31/vta.; declaración testimonial de Roberto Adrián Ríos de fs. 39/42; de Pablo Daniel Mansilla de fs. 43/48; de Nahuel Sebastián Arroyo de fs. 51/54vta.; de Ricardo Emanuel Lascano de fs. 55/59; de Elsa Beatriz Ocampo de fs. 60/63; de Daniel Caudevilla de fs. 72/73; de Atilio Francisco Amado de fs. 83/84; de Ivana Andrea Redondo de fs. 85/86; de Gerardo Daniel Teruel de fs. 88/90; de Cristian Javier Messina de fs. 91/vta.; fotografías de fs. 92/93; declaración testimonial de María Alejandra Schechter de fs. 103/104; de Héctor Aguilar de fs. 105; actas de fs. 108/110; declaración testimonial de Ignacio Martín Michilini de fs. 11/vta.; de Sebastián Leonardo Giovanoli de fs. 112/vta.; informe de fs. 114; declaración testimonial de Ilda Scapuccio de fs. 121/123; de Guillermo Martín Guzmán de fs. 124/127; de Fernando Raúl Luchetti de fs. 128/129vta.; de José Fernando Calveiro de fs. 137/138vta.; de Pedro Sergio Cabrera de fs. 143/145; acta de fs. 155/vta.; declaración testimonial de Antonio Villalba de fs. 165/166vta.; de Luis Walter Hernández de fs. 172/vta.; de Carlos Marcelo Fonseca de fs. 173/vta.; de Alberto Darío Acosta de fs. 175/vta.; de Claudio Gerardo Caraballo de fs. 176/vta.; copia de acta de certificación de muerte de fs. 179; copia de historia clínica de fs. 180/243; declaración de Elio Roque Durand de fs. 245/vta.; pericia planimétrica de fs. 261/263; fotografías de fojas 264/272; declaración de Jorge Luis Romano de fs. 299/312; declaración testimonial de Adrián Pedro Barroso de fs. 343/344; de Miguel Ángel Tevez de fs. 345; de Guillermo Gabriel Barroso de fs. 346; de Marcelo Marcos Fraga de fs. 347/348; de Diego Gastón Araujo de fs. 349; de Mirta Silvina Torres de fs. 350; de Betiana Soledad Shimabukuro de fs. 351/vta.; de Darío Alejandro Cuenca de fs. 352/vta.; de Juan Isidro Ramón González de fs. 354/vta.; de Cristian Javier Acuña de fs. 355/vta.; de Jorge Omar Márquez de fs. 356/357; de Adrián Pablo Iglesias de fs. 358/359; de Juan Carlos Sarasa de fs. 365/vta.; de Claudio Ángel Benvenuto de fs. 366/vta.; de Juan Amorelli de fs. 367/368; de Carlos Pietrobelli de fs. 369/vta.; copia de historia clínica de fs. 401/465; protocolo de autopsia de fs. 469/472; acta de fs. 474/vta.; declaración testimonial de Oscar Jorge Castellucci de fs. 488/vta.; de Mariano Damián Gonzalo Petrolo de fs. 520/524/vta.; de Alberto Darío Acosta de fs. 534/vta.; de Gabriel Eduardo Arroyo de fs. 530/531/vta.; acta de fs. 562 bis; fotografías de fs. 563; informe médico de fs. 569/571 y declaraciones de Antonio Pedro Barroso de fs. 580/581 y de Daniel Sabino Barroso de fs. 593/594. En especial cabe considerar:

La declaración testimonial de Adrián Roberto Ríos de fs. 28/29vta. quien refirió: “… que el mismo resulta ser empleado de la Disco La casona…, pudo ver pasar delante suyo desde el interior hacia fuera un muchacho delgado, un poco más alto que el deponente, es decir de 1.75 a 1.80 de altura aproximada, el cual lo hacía gritando, “BOQUEANDO” sic… desconociendo qué decía, viéndolo que este muchacho se detiene justo en la entrada es decir a un metro del que habla… Inmediatamente pudo ver que JORGE le dijo a ese muchacho que se corra, que salga del local, notando que este chico no quería y vio como JORGE lo empuja hacia fuera y en forma inmediata lo ve al muchacho mencionado queriendo entrar como a la fuerza nuevamente, observando que JOSÉ lo empuja hacia afuera nuevamente, reingresa el muchacho, JOSÉ lo vuelve a empujar con más fuerza hacia fuera y vuelve a ingresar ya este muchacho insultando a los gritos a JOSÉ diciéndole sic.., LA CONCHA DE TU MADRE… y otras cosas que no recuerda, viendo como JOSÉ con su mano derecha golpea a este muchacho en la cara del lado izquierdo y con ese golpe se fue para atrás saliendo ya a la vereda a través de una cortina de plástico con tiras anchas tipo carnicería de plástico PVC color amarilla, donde lo pierde de vista…”. En la sede de la Unidad Funcional de Instrucción, a fs. 39/42, ratificó sus dichos y agregó: “… que cuando el chico puteaba a José asoma el cuerpo por la cortina, luego el dicente ve de reojo que José le aplica el golpe y a los segundos escucha que la gente que se hallaba en la cola decían “uh” -textual-, pero no escuchó discusión ni gritos…”.
El testimonio de Elsa Beatriz Ocampo de fs. 60/63, donde consta que dijo: “…que la dicente trabaja en boliche bailable “La casona” cumpliendo función de seguridad… el día de los hechos recuerda que la deponente se encontraba trabajando en el lugar de mención, cuando observa que en la puerta del boliche, es decir a unos no más de diez metros, se había producido un tumulto… inmediatamente a terminado el tumulto manifiesta la dicente que pudo observar que uno de los porteros que se ubica en la puerta del boliche, de nombre José, el cual es más de chico de físico que el restante que es JORGE, persona ésta -JOSÉ- que tenía puesto una camisa color blanca y una corbata oscura sin saco, se corrió del lugar donde estaba, es decir en la puerta de rejas, justo en la entrada del boliche, ingresó al mismo y se dirigió al costado de una columna que se encuentra a dos metros aproximadamente de donde se encontraba ubicado. Que mirando de frente la dicente los movimientos de JOSÉ, éste se fue hacia la izquierda de la declarante, es decir frente al lugar donde están los empleados de mantenimiento… Recuerda la dicente en este acto que JOSÉ se ubicó entre las columnas, y que luego de unos instantes, que calcula que pueden ser cinco minutos, el mencionado José sale de las columnas con un saco de color oscuro puesto, el cual no tenía colocado cuando la declarante lo vio ingresar al boliche. Que preguntada si antes de producido el tumulto JOSÉ tenía el saco puesto, dice que no recuerda bien, pero que ninguno de los dos porteros tenía saco, pero sí recuerda que cuando ingresó lo hizo sin saco. Que no era normal que JOSÉ se haya parado en ese lugar por eso a la dicente le llamó la atención y se quedó mirándolo. Que en el lugar donde se ubicó JOSÉ no era posible ver desde afuera, de la calle, es como que allí estaría medio escondido… Que lo que recuerda bien es que luego del tumulto, vio venir caminando apresuradamente a ADRIÁN BARROSO -que es el encargado-, quien estaba muy nervioso, manifestándole a la dicente que JOSÉ le había pegado un cachetazo a un chico, siendo éste al que lo vino a buscar la ambulancia…”.
Lo vertido en forma testimonial por Hugo Luis Wanusse, a fs. 134/136vta., ante la Sra. Agente Fiscal, donde expresó: “… que el dicente resulta ser socio gerente de la empresa de seguridad Prever SRL, que entre otros objetivos, tiene en la ciudad de Lanús la Disco La Casona, en donde brinda desde el año 1996 servicios de vigilancia… el día domingo 3 de diciembre siendo aproximadamente las 4:15, se hace presente en el lugar, como todos los sábados, a los efectos de cobrar y abonar a su personal la jornada de trabajo, que una vez que ingresó a La Casona, el personal su cargo, siendo ellos la señora Ocampo y el señor Adrián Barroso, le comentan que alrededor de las 3 de la madrugada se había producido un altercado en la puerta, por lo cual se había llamado a la ambulancia… Que desea dejar asentado que cuando el dicente ingresó esa noche al boliche, el señor José se encontraba vestido con traje negro, camisa blanca y cree que corbata negra, en la segunda columna, de grandes dimensiones, con lo cual prácticamente desde la calle no se lo ve, como escondido, que el deponente le pregunta qué era lo que hacía ahí, respondiéndole José que no había pasado nada, simplemente un problema en la calle como de costumbre…”.
Lo expresado por José Fernando Calveiro, a fs. 137/138vta., quien manifestó: “… que el dicente resulta ser chofer de la remisería sita en la intersección de las calles Avenida 25 de mayo Nº 128… Que el día lunes 4 del corriente año, después del mediodía, no pudiendo manifestar con exactitud la hora, dos personas del sexo masculino, los cuales sabe que son patovicas de la disco La casona, solicitaron un remís en la agencia en la que el dicente trabaja, hasta la localidad de Adrogué. Que uno de los sujetos, le decía al otro por qué le pegaste, siendo que el otro le respondía yo no sirvo para hablar, yo sirvo para boxear. Que el que supuestamente había golpeado era un sujeto de aproximadamente 34 años de edad, que el otro era mayor… Que el mayor le decía al otro, por tu culpa me cortás las vacaciones… que el más grande le refería yo te tuve que hacer el aguante porque el gordo se abrió de gambas y nos dejó solos…”.
La actuación de conocimiento relatada por Cristian Javier Acuña, a fs. 355/vta., de donde se extrae como relevante: “… que el deponente resulta ser propietario de comercio del rubro GIMNASIO, sito en la calle Avenida San Martín nro. 1719 de este medio… Que preguntado si conoce al causante de autos LINQUEO CATALÁN JOSÉ, manifiesta que sí, que lo conoce, desde hace 4 ó 5 meses a la fecha aproximadamente, en virtud de que desde ese tiempo, se inscribió como socio en la parte de musculación del lugar donde recibía clase como alumno. Que desde hace dos meses atrás aproximadamente, LINQUEO CATALÁN, comenzó a dar clases de BOXEO RECREATIVO, en virtud de que esta persona tenía amplios conocimientos de TÉCNICAS de BOXEO, por lo cual fue contratado para dictar clases…”.
La declaración de Jorge Luis Romano, de fs. 299/312, quien en lo sustancial refirió: “… que el dicente el día del hecho no recuerda bien la hora, y encontrándose en la puerta del boliche, más precisamente entre la reja y la cortina de PVC de color amarillo, juntamente con la persona de JOSÉ SEGUNDO CATALÁN… Que de ese lado el declarante observa que corren desde afuera la cortina, y era una persona del sexo masculino el cual quería hablar con el dicente. Que el chico corre la cortina y hace un paso hacia adelante y JOSÉ, allí le dice algo, no recordando exactamente qué, pero sí era relacionado con la causa por la cual no lo dejaban entrar… Que cuando este chico entra, le hace una pregunta, entonces el dicente con su mano izquierda, se poya en el hombro o en el pecho de este chico, corriéndolo, manifestándole en forma textual: “CAPO, AGUANTAME UN CACHITO QUE ESTOY TRABAJANDO”. Que allí el pibe cuando el dicente lo toca, se suelta, da un paso atrás, quedando efectivamente detrás de la cortina, en la vereda. Que habrá pasado un minuto y el chico vuelve a cruzar la cortina por segunda vez, contándole lo mismo, pero el dicente ya ni le habla, y sigue mirando para el lado de José, el cual le seguía mandando gente. Que el chico, viendo que el dicente no le contestaba vuelve para atrás de la cortina… Que allí el chico vuelve a abrir la cortina, y sin pasar la misma, le vuelve a explicar el motivo que era querer ingresar, desconociendo el dicente el por qué JOSÉ no lo había dejado ingresar… el chico se vuelve a asomar, en ese momento le pregunta por qué no podía entrar, entonces el declarante se le acerca al lado de la cortina… siendo que a ambos los separaba la cortina, allí el declarante le dice en forma textual: “CAPO, YO NO TE PUEDO HACER ENTRAR, HABLÁ CON JOSÉ”, siendo que allí se lo señala a JOSÉ… Que en este acto refiere que el chico estaba ubicado no justamente detrás del declarante sino más en diagonal hacia el lado de Iberlucea… Que José sale a hablar con él… Que pasó caminando en forma normal… Que se pone a hablar con el chico… Que luego, cuando JOSÉ se vuelve a ubicar en su lugar, es decir a los segundos que el dicente le vio arrojar un golpe hacia el chico, habla el declarante con JOSÉ y le pregunta qué pasó, respondiéndole éste en forma textual: NO VISTE CÓMO TE PUTEÓ, TE DIJO LA CONCHA DE TU MADRE. Que volviendo para atrás en su relato, dice que cuando estaba tomando la gaseosa y fumando un cigarrillo mirando hacia adentro del boliche, ve que JOSÉ se dirige hacia el chico, pasa por detrás del dicente, y corre la cortina. Que allí el declarante gira su cabeza hacia el lado de Iberlucea y observa como JOSÉ levanta su mano derecha y le tira un golpe al chico, no sabiendo si fue una piña o una cachetada. Que sólo vio un golpe. Que allí escucha el ruido como que alguien cae, como que una persona se cae…”. Además agregó: “…que cuando el dicente va entrando, se acerca JOSÉ, y le dice en forma textual: “¿TE ENTERASTE LO DEL PIBE?”, respondiéndole que no, qué había pasado. Que allí JOSÉ le dice en forma textual al declarante: “EL PIBE AL QUE LE PEGUÉ ESTÁ EN TERAPIA”. La respuesta del dicente allí fue: “DEJATE DE JODER, TE DIJE QUE NO PEGUES, SOS UN BOLUDO, CÓMO LE VAS A PEGAR ASÍ?”, deduciendo allí el dicente que JOSÉ le había pegado fuerte a este chico. Más teniendo en cuenta que JOSÉ es un muchacho que está en la Federación de Box, no sabiendo si es boxeador o no, pero sabe que enseña… Que preguntado si JOSÉ posee siempre alguna medalla colgada del box, dice que tiene una cadenita de oro con un guante de boxeo colgado…”.
El protocolo de autopsia obrante a fs. 469/472, donde el Dr. Osvaldo Héctor Curci, médico forense, concluyó que la muerte de Martín Leandro Castellucci fue producida por fracturas de cráneo, contusiones y hemorragia cerebro meníngea traumáticas. A ello se le aduna el informe llevado a cabo por el Dr. Alfredo Armando Romero, médico forense de la Fiscalía General de Lomas de Zamora, de fs. 569/571, quien analizando las circunstancias médicas y el protocolo de la autopsia, resumió que la víctima recibió, al menos, un trauma directo a nivel de ambos labios en su mitad izquierda y en la región mentoniana derecha, pudiendo corresponder a golpes de puño o similar. Que además presentaba una serie de traumatismos con varias contusiones en el cuero cabelludo, siendo que los mismos pudieron provocar por sí mismos la posterior muerte de Castellucci.

II) La evaluación razonada y de conjunto de esos elementos de juicio permite, por un lado, tener por acreditados los hechos, así como, por otro, sostener que el encartado ha sido su supuesto autor punible. En especial:

La participación de conocimiento de Roberto Adrián Ríos (fs. 28/29 y 39/42) en tanto sindicó al portero José -Lienqueo- como quien le propinara un golpe en el rostro a la víctima, escuchando casi inmediatamente una exclamación de la gente que se hallaba en la cola (decían uh), que permite colegir que alguna situación de gravedad se había producido.
El testimonio de Elsa Beatriz Ocampo (fs. 60/63), empleada de seguridad, quien puntualizó que en el lugar de trabajo que ocupa José y su compañero Jorge se produjo un tumulto y que una vez finalizado observó que el primero se retiró del sitio en el que estaba, ubicándose al costado de una columna donde permaneció por espacio de aproximadamente cinco minutos, para después salir de allí luciendo un saco negro que antes no llevaba puesto. Dijo también que no era una situación normal que José se ubicara en ese lugar, donde no podía ser visto desde afuera, lo que le llamó la atención. De aquí se deduce que el imputado, después de haber golpeado la víctima, se ocultó por espacio de unos minutos para regresar luego a su puesto de trabajo, variando su atuendo, evidenciando con ello que procuró pasar desapercibido y evitar ser reconocido por quienes presenciaron la golpiza;
Se aduna a lo testificado por Ocampo la versión que en sentido similar efectúa Hugo Luis Wanusse (fs. 134/136) en tanto afirmó que observó a José Lienqueo detrás de una columna, donde prácticamente no podía ser visto desde la entrada, como ocultándose, y que al preguntarle qué hacía allí refirió que había tenido un problemita en la calle;
Robustece el cargo lo afirmado por el remisero Calveiro (fs. 137/138) cuando contó que en circunstancias en que condujo a dos patovicas de la disco La Casona en su vehículo oyó que “uno le decía al otro por qué le pegaste, siendo que el otro respondía yo no sirvo para hablar, yo sirvo para boxear. Que el que supuestamente había golpeado era un sujeto de aproximadamente 34 años de edad, que el otro era mayor… Que el mayor le decía al otro, por culpa tuya me cortás las vacaciones”. Repárese en que José Lienqueo es el menor de los dos porteros y que además realiza prácticas de boxeo (fs. 47);
El acta de fs. 155, donde emerge que José Lienqueo fue interceptado por personal policial a bordo de un vehículo particular, con vidrios polarizados, que circulaba en forma apresurada, diligencia en la que se incautó en su poder un bolso que contenía ropa, documentación y elementos de aseo. Ello autoriza a sospechar que el imputado se disponía a sustraerse de la investigación;
El informe autopsial de fs. 469/472 donde se revela que el deceso de la víctima lo fue a consecuencia de fracturas de cráneo, contusiones y hemorragias cerebro-meníngeas traumáticas (fs. 139/142). A ello se adita el testimonio del galeno Caudevilla (fs. 72/73) quien al ser interrogado sobre el mecanismo de producción de las lesiones que presentaba la víctima refirió que el mecanismo dinámico de producción resulta de la aplicación de un objeto animado de violencia, como por ejemplo un puño, una macana o un bate de beisball, existiendo relación de causalidad directa entre los golpes recibidos y las secuelas traumáticas que presentaba el paciente en oportunidad de ser examinado;
Lo testimoniado por Cristian Javier Acuña, en tanto puso de manifiesto que Lienqueo Catalán da clases de boxeo recreativo en el gimnasio de su propiedad, lo que permite colegir -habida cuenta de ese conocimiento y habilidad especial- que el medio empleado -el golpe- contaba con suficiente entidad como para causar tamaño resultado lesivo.
Doy así por abastecidos los extremos del artículo 157 inciso 3º del ceremonial.

III – Los sucesos que ha dado “prima facie” por demostrados constituyen el delito de homicidio simple, en los términos de los artículos 45 y 79 del Código Penal.

IV – A fojas 316/317vta. de esta causa se le recepcionó declaración al imputado, en los términos del artículo 308 del rito.

V – Por último cabe señalar que si bien es regla consagrada que el imputado permanecerá en libertad durante el proceso, en la cuestión que nos ocupa corresponde estimar la pena que en expectativa podría recaer, ello atendiendo a la calificación legal sustentada, a la modalidad del evento y al hecho de haber procurado sustraerse de la investigación, a partir de lo que es dable presumir los peligros procesales de fuga y de entorpecimiento probatorio, que a juicio del suscripto no pueden ser razonablemente evitados por la aplicación de un medida menos gravosa para el imputado, resultando entonces aconsejable mantenerlo privado de su libertad. Por ello,

RESUELVO:

I – CONVERTIR EN PRISIÓN PREVENTIVA la actual detención de José Segundo Lienqueo Catalán, de las demás condiciones personales obrantes en autos, como supuesto autor penalmente responsable del delito de homicidio simple (artículos 45 y 79 del Código Penal y 23 inciso 2º, 146, 148, 157 y 158 del Código de Procedimiento Penal).

II – DECRETAR LA INHIBICIÓN GENERAL DE BIENES DEL NOMBRADO (Artículo 197 del Código de Procedimiento Penal) en la suma de $ 93,20 (pesos noventa y tres con veinte centavos) que se presupuestan a modo de costas y en tanto no denuncie bienes suficientes para dar embargo.

Líbrese oficio al Servicio Penitenciario Provincial solicitando el cupo respectivo para el alojamiento del incusado de autos en alguna unidad carcelaria dependiente del mismo.

Regístrese y notifíquese.

En la fecha se libró oficio y cédula de notificación, conste.

Doctor Daniel Viggiano

Juzgado de Garantías Nº 6

Lomas de Zamora.

Aclaración:

El imputado fue trasladado el 15 de enero de 2007 a la Unidad Penitenciaria Nº 30 de General Alvear, provincia de Buenos Aires.