LA CÁMARA DE DIPUTADOS, POR UNANIMIDAD, SANCIONÓ LA LEY POR LA QUE SE CREA EL REGISTRO ÚNICO Y SE REGULA LA ACTIVIDAD DEL PERSONAL DE CONTROL DE ADMISIÓN Y PERMANENCIA DE LOS LOCALES DE ENTRETENIMIENTO

En la sesión del miércoles 7 de mayo, la Cámara de Diputados ratificó por unanimidad el texto que había aprobado el 13 de febrero de 2007 por el cual se crea el registro único (nacional) del personal que realiza tareas de control de admisión y permanencia en los locales de entretenimientos (discotecas, pubs, clubes, bares, etc) y, a la vez, regula diversos aspectos de esta actividad.
De este modo, desechó las modificaciones que le habían introducido al proyecto lo senadores y lo transformó en ley.
Nuestra ACMC había tomado este proyecto, originado en el Poder Ejecutivo Nacional, como propio, lo impulsó y siguió paso a paso su trámite legislativo, participando en todas las reuniones de comisiones y audiencias públicas en las que, tanto senadores como diputados, abordaron este tema, haciendo conocer su opinión.
En el mismo ámbito de la Cámara, a poco de haber sido aprobado el texto, Oscar Castellucci hizo conocer la siguiente declaración:
Por fin el Estado nacional se hace cargo, con la sanción de la ley que crea un registro único del personal de control de admisión y permanencia a los lugares de entretenimientos y que regulará la actividad de los “patovicas”, de una parte sustancial de la problemática de la inseguridad de la noche.
A partir de ahora no sólo registrará a los que desempeñen las tareas de control y admisión en los boliches, sino que será el responsable de su habilitación, del control permanente de la aplicación de la ley y responsable de garantizar su formación.
Hasta ahora este tema estaba sólo en mano de los empresarios de la noche, y es dolorosamente sabido que muchos de ellos, desaprensivamente, contratan personal con determinadas características físicas con el único objeto de garantizar su lucro y la seguridad de sus bienes y no la seguridad y la vida de quienes concurren a los espectáculos que organizan (que son su responsabilidad).
La sanción de esta ley es un paso importante en la dirección de reducir los riesgos de la nocturnidad. Pero somos concientes de que es sólo un paso. Queda todavía mucho por recorrer: ahora habrá que trabajar en su reglamentación; después, para que adhieran a ella las provincias (y muy especialmente la provincia de Buenos Aires) y, finalmente, habrá que bregar para que haya voluntad política para aplicarla y no quede como una simple declaración de buena voluntad como otras leyes (hasta que haya una tragedia más).
Pero si se aplica el espíritu esta ley, se acabarán los “patovicas” y se iniciará el tiempo de una profesión digna y respetable, para lo cual será necesario capacitarse de otra manera (la que prevé la ley) que no sea el consumo de anabólicos y esteroides para desarrollar musculatura, y en otro lugar que un gimnasio de práctica de artes marciales y boxeo para saber pegar “eficientemente”. La ley, de hecho, crea una carrera que deberá cursar el personal de admisión y permanencia para ser habilitado para la función.
No es casualidad que se comprendiera la necesidad de esta ley cuando fue asesinado Beimar Mamani, fue entonces cuando se iniciaron los estudios para darle forma. Y que la muerte de Martín fuera el trágico elemento dinamizador para que comenzara a ser tratada en el Congreso.
Sería justo que esta ley, entonces, llevara el nombre de Beimar Mamani y de Martín Castellucci. Ellos no volverán a estar con nosotros, para ellos es tarde, para nosotros es tarde, pero si la voluntad política de aplicar esta ley es cierta, será un homenaje a su memoria, y otros pibes, muchos sin saberlo, seguramente tendrán una posibilidad que ellos no tuvieron.
Queremos agradecerle al ministro Aníbal Fernández, que nos acompañó en silencio desde el mismo momento de la muerte de Martín, porque de su ministerio salió para el Congreso este proyecto de ley, y porque desde hace casi un año y medio venimos siguiendo conjuntamente, día a día, el recorrido legislativo del proyecto que ahora es ley.
Queremos agradecerle a la gente del SUTCAPRA (Sindicato Único de Trabajadores de Control de Admisión y Permanencia) en la persona de su secretario general, Leandro Nazarre, con quien hemos aprendido a trabajar juntos. Por suerte, y esto es muy importante, ellos mismos comprendieron la necesidad de un cambio profundo de su profesión y se han puesto a la cabeza para lograrlo.
Y a los diputados nacionales, que unánimemente impulsaron y aprobaron esta ley, sin distingos de pertenencias políticas, sin apetencias de figuración; que, con grandeza, debatieron en las comisiones y en el recinto, en serio, para hacer del proyecto la herramienta jurídica más adecuada para ayudarnos a modificar esta realidad que tanto nos ha lastimado. Les agradecemos, porque con la sanción de esta ley han hecho un gesto que nos ayuda a creer.
De quienes tengan que aplicarla, esperamos lo mismo.

Texto Completo de la Ley 26370 (publicada en el Boletín Oficial 31.413, p. 1, del 27 de mayo de 2008)

One comment
  1. Me parece muy bien que se establezca un marco regulatorio para dicha actividad , gracias.

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