Reglamentan la actividad de controladores de admisión en locales nocturnos de la provincia de Buenos Aires

Por Ricardo Carossino
ricardocarossino@diariodelsur.net

Castellucci ScioliLos ministerios de Derechos Humanos, Trabajo, Seguridad y Educación estarán involucrados en la temática. Castellucci reconoció el trabajo en conjunto entre Scioli, el sindicato de controladores y la asociación que preside. Scioli aseguró que se castigará a los que infrinjan la ley. Estuvo presente el intendente Díaz Pérez.

El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires reglamentó la ley Nº 13.964, que establece las normas de habilitación de los controladores de admisión y permanencia en locales nocturnos, durante un encuentro que reunió al gobernador Daniel Scioli, al titular de la Asociación Martín Castellucci y al intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez.

Lamentablemente, el lanzamiento de la ley se da en el marco de un nuevo crimen en un boliche bailable, en este caso muy resonado por la participación de un barra brava de Estudiantes, quien habría asesinado en Berisso al joven Juan Maldonado.

Según esta ley, los controladores que quieran trabajar en esta actividad deberán estar debidamente habilitados para hacerlo, no podrán portar armas y tendrán que aprobar un curso obligatorio que dictará el Ministerio de Educación bonaerense.

A cargo del Ministerio de Trabajo estará el control de que estas normas se cumplan, para lo cual colaborará el Ministerio de Seguridad. Además, esto fue posible gracias a la inclusión en el trabajo de la Asociación Civil Martín Castellucci (ACMC) y el Sindicato Único de Controladores de Admisión y Permanencia de la República Argentina. Como se recordará, ésta es una lucha que la ACMC empezó allá por el 2006, cuando el joven Martín fuera asesinado en el boliche de Lanús, La Casona.

En diálogo con Diario del Sur, Castellucci hizo mención al caso en el marco del lanzamiento y comparó los casos de Berisso y Lanús (donde murió su hijo Martín) y afirmó que “los policías son efectivos para cuidar la propiedad privada (los boliches) y no la vida, porque en los dos casos está el responsable que asesina y el que pone a ese asesino a controlar la entrada con total irresponsabilidad”.

“Es bueno que haya una ley que busque modificar la realidad, y hay responsables de esta iniciativa como los funcionarios, la gente y los medios para construir una sociedad diferente; si no hacemos esto, las cosas seguirán sucediendo”, señaló el presidente de la Asociación.

Según Castellucci, “el Estado tiene que garantizar que estos hechos sean excepcionales para reducir al mínimo la posibilidad de que sigan matando jóvenes”, y remarcó que “esta ley es en memoria de Martín (Castellucci)”.

Entre otros conceptos, Castellucci ponderó la “convocatoria y la libertad con la que se pudo trabajar” y consideró que el éxito de esta norma está vinculado “al consenso que se logró para su redacción”, ya que formaron parte del proceso organizaciones de la comunidad junto a las áreas de Trabajo, Seguridad y Derechos Humanos del gobierno de la Provincia.

Por su parte, el Gobernador dijo a este medio que “los mecanismos de control van a ser muy estrictos y habrá el máximo castigo para quienes se aparten de la ley”, en tanto sostuvo que es responsabilidad del Estado “proteger y defender la vida de los jóvenes para que no sean ellos las víctimas inocentes de la falta de profesionalismo”.

El Gobernador hizo especial hincapié en la capacitación y los controles que se llevarán adelante en la labor del personal de admisión y subrayó la necesidad de “adecuar las normas vigentes a la nueva realidad, que muchas veces empieza por la venta indiscriminada de alcohol y el consumo de drogas”.

En ese sentido, destacó la importancia del diálogo y el trabajo con la Asociación Martín Castellucci y el consenso en las decisiones que se toman en su gestión y destacó que “hoy se está dando un paso adelante” ante esta problemática.

También en diálogo con este diario, el intendente Díaz Pérez celebró “que hayan podido aunar las vocaciones en juego para reparar un bache muy grande en el tema del cuidado de la gente que asiste a locales de diversión”.

Al respecto, recordó el caso testigo de su municipio y apuntó que el boliche “La Casona de Lanús ha sido un triste emblema, porque Martín Castellucci, un chico muerto por golpes, fue el disparador, lamentablemente, para llegar a esta ley que es producto de Oscar Castellucci”.

“Haber visto en el Gobernador reflejos tan rápidos para homologar esta ley da tranquilidad de que el Estado provincial está atento a los reclamos y las problemáticas que a mí me toca vivir también como intendente, por lo que hay que celebrar esta ley”, agregó Díaz Pérez al término del encuentro.

Los alcances de la ley
El decreto firmado por el Gobernador reglamenta la Ley Provincial 13.964, que adhiere a la Ley Nacional 26.370 y que regula el trabajo del personal aludido. La norma crea el Registro Público Provincial de Personal de Control de Admisión y Permanencia, que establece que no podrán desarrollar tareas de control personas condenadas por delitos de lesa humanidad.

Tampoco podrán hacerlo quienes estén enrolados en fuerzas de seguridad pública (militares, policías o agentes penitenciarios) u organismos de inteligencia y quienes hayan sido exonerados de alguna de ellas. También estarán inhabilitados para desempeñarse en esas tareas las personas que hayan sido condenadas por delitos cometidos en el desempeño de esta actividad.

Según la ley, los controladores tendrán que tener dos años de residencia efectiva en el país, ser mayores de 18 años, poseer estudios secundarios completos y presentar certificado de antecedentes penales y reincidencia.

Además deberán obtener un certificado de aptitud psicológica, otorgado por autoridad pública o establecimiento privado reconocido por el Ministerio de Salud. El personal de seguridad deberá aprobar el curso de formación técnico profesional en instituciones educativas públicas y privadas reconocidas por la Dirección General de Cultura y Educación, cuya capacitación estará orientada en técnicas no violentas de resolución de conflictos.

Quienes desempeñen esta actividad deberán ser empleados bajo relación de dependencia laboral, directa de la persona o empresa titular del lugar de entretenimiento o, en su caso, de una empresa prestadora de dicho servicio.

El controlador de admisión deberá dar un trato igualitario a las personas en las mismas condiciones, respetar la dignidad y proteger su integridad física y moral; cumplir con las condiciones objetivas de admisión y permanencia determinadas por los titulares de los establecimientos y/o eventos, sin descuidar lo antes mencionado.

Publicado en Diario del Sur del Gran Buenos Aires digital (12/08/09)

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