Nota de la Agencia AUNO sobre la fracasada audiencia de ayer en una de las causas por el asesinato de Martín, en la que están involucrados los policías bonaerenses.

Caso Castellucci: alertan que otro policía podría quedar en libertad

Uno de los agentes acusados de no evitar el asesinato del joven y de desplazar su cuerpo malherido para que el boliche La Casona siguiera funcionando pediría un juicio abreviado que le evitaría ir a prisión.

Por Pablo Tallón

Lomas de Zamora, abril 22 (AUNO).- A más de seis años del crimen de Martín Castellucci, el joven asesinado por un patovica del boliche La Casona, de Lanús, su padre Oscar advirtió que uno de los policías acusado por no detener la golpiza contra su hijo solicitará un juicio abreviado en el cual aceptaría ser responsable del delito de “incumplimiento de los deberes de funcionario público” para obtener una condena menor a dos años y, por lo tanto, excarcelable.

Actualmente, la familia de Martín espera una definición en la causa que investiga la responsabilidad de Cristian Messina, uno de los efectivos que, según la causa, no sólo no evitó el asesinato del joven sino que desplazó su cuerpo malherido para que siguiera entrando gente al boliche.

El otro policía, Guillermo Guzmán, recibió una condena de dos años, por lo que no le correspondió prisión, y el único detenido por el hecho sigue siendo el autor material del crimen, el boxeador y patovica José Lienqueo Catalán.

Guzmán, el agente con mayor responsabilidad de los que estaban cumpliendo adicionales en la puerta de La Casona, fue separado de la Bonaerense en 2007 y, como aceptó haber cometido el delito de “incumplimiento de funcionario público” (a pesar de que la familia de Martín pedía que se caratulara la causa como “homicidio por participación secundaria”), recibió la pena máxima prevista: dos años, por lo que no le corresponde prisión.

Por estos días, la familia Castellucci espera a ver qué hará la Justicia con el otro policía, Messina, quien podría solicitar un juicio abreviado y, “al tener menor responsabilidad que Guzmán, probablemente reciba cuatro o seis meses, una condena simbólica y ridícula”. De la pena que reciba, el doble del tiempo quedaría inhabilitado de ejercer su función, “que aún realiza en La Matanza”.

Hoy por la mañana, debía llevarse a cabo una audiencia para ver si se iba a juicio oral o a uno abreviado. Castellucci concurrió a los Tribunales de Lomas de Zamora pero faltó lo más importante: la jueza del Juzgado Correccional Nº 8, Nora Martini, tenía otro proceso oral, por lo que el padre de Martín concurrió en vano y debió “desistir de manera voluntaria” de participar de la reunión.

Asimismo, la defensa de Messina solicitó una semana más de plazo para evaluar el requerimiento del juicio abreviado, en una causa que lleva ya más de seis años.

Ante esta “falta de respeto”, Castellucci lamentó lo sucedido durante los últimos seis años y también el episodio de esta mañana: “Esta Justicia no le sirve a las víctimas. Mi esperanza es que el funcionamiento judicial cambie, pero en lo personal no tengo mucha expectativa”.

El sábado 2 de diciembre de 2006, Martín salió a bailar con sus amigos a La Casona de Lanús. Allí, Lienqueo Catalán lo agredió y causó heridas que le provocarían la muerte días después. En aquel momento, los efectivos de la Policía Bonaerense Guillermo Guzmán y Cristian Messina, que realizaban tareas de adicionales, no sólo no evitaron la golpiza sino que corrieron el cuerpo del joven para permitir que siguiera ingresando gente al boliche, propiedad de Atilio Amado.

La causa judicial iniciada tras el asesinato fue dividida en tres partes por la fiscal Marcela Juan: una contra el dueño de La Casona, otra contra el patovica y la restante contra los policías. Esta medida “benefició a Amado, ya que provocó un berenjenal judicial que dilató el curso de la investigación”, aseguró a AUNO Oscar Castelluci.

Amado fue sobreseído en dos oportunidades, por lo que la causa ahora se encuentra en la Suprema Corte bonaerense: “Sería un milagro que cambie el panorama, hasta ahora hubo un grosero encubrimiento”, sostuvo el padre de la víctima.

Por otra parte, Catalán fue condenado a once años y nueve meses de prisión en el penal de Sierra Chica y, a mediados de 2014, ya estará en condiciones de pedir la libertad condicional.

“A tipos como Amado, que tienen guita, o como Guzmán y Messina, que tienen el respaldo de una institución como es la policía, no se los castiga con todo el peso de la ley”, sostuvo en diálogo con esta agencia.

Con este panorama “poco alentador”, a Oscar Castellucci sólo lo mueve la “necesidad de que esto no siga pasando, que más chicos sigan muriendo a manos de la violencia”.

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